Actividad
Cuando te sientas preparada…
Te invitamos a conectar con tu cuerpo sintiéndote en el aquí y el ahora:
- Toma un par de respiraciones profundas, inhalando y exhalando.
- Recuerda que todo lo que aparece en este tiempo merece ser honrado.
Nos preguntamos: ¿por qué montar un altar donde manifestar nuestras intenciones?
Las intenciones representan la oportunidad de estar en sintonía con un propósito, por eso pueden apoyar y guiar las acciones en la ruta de crear la vida y la sanación que anhelas. Se parecen a las metas, con la diferencia de que las intenciones no se enfocan en resultados tangibles o susceptibles de evaluación. Más bien se centran en pensamientos, valores y sentires sobre cómo te gustaría estar en el mundo.
«Donde pones tu atención, pones tu energía». La iniciativa de crear un espacio sagrado donde manifestar tus intenciones es una forma de dirigir amorosamente tu atención a lo que te guía hacia tu centro. Para ello, puedes elegir intenciones diarias, semanales, anuales o cualquier marco temporal que te sea adecuado. En tu recorrido por esta actividad, es importante tener en mente que las intenciones que creas ahora son las que resuenan con este momento concreto de tu vida, y que pueden cambiar en la medida que vayas creciendo, transformándote y sanando.
Crea tu altar
Invita con gratitud, suavidad y contemplación aquellas intenciones que te gustaría manifestar.
Tómate un momento para reflexionar sobre las preguntas a continuación. Puedes responder a algunas, todas o ninguna, y hacerlo como se sienta más natural para ti, ya sea escribiendo, dibujando, meditando, moviendo tu cuerpo o hablándote en voz alta.
¿Qué es lo que más me importa?
¿En qué momento me he sentido más anclada a mi propósito?
¿Cómo me quiero sentir en mi proceso de sanar? ¿En mi trabajo?
¿Qué necesitaría soltar para crear, nutrir o desarrollar la vida que deseo para mí?
Una vez que hayas reflexionado sobre estas preguntas u otras que vinieron a ti, estás lista para montar tu altar.
Primero, coloca un lienzo de tela o paño en el lugar que hayas elegido. Recuerda que puedes modificarlo cuando así lo desees. Coloca una vela, que no esté encendida, en el centro del altar. Empieza a rellenar tu altar con las intenciones que son sagradas para ti en este momento vital. En tarjetas o trocitos de papel, escribe aquellas intenciones que desees manifestar a partir de tus reflexiones anteriores. Si te es posible, usa un papel o tarjeta para cada intención. Al momento de escribirlas, afírmalas en silencio o en voz alta antes de colocarlas en el altar. Continúa hasta que tu altar abrace todas las intenciones que te gustaría manifestar. Es importante pensar en cuántas intenciones te gustaría incluir teniendo en cuenta la importancia de poder recordarlas durante el día o a lo largo de la semana. Te sugerimos escribir un plan de acción con un par de intenciones, después podrás modificarlas o agregar otras.
Ahora, enciende la vela con la afirmación de dar una chispa a la potencia y la presencia de cada una de las intenciones. Acomódate frente del altar, ya sea sentada, de pie o arrodillada, y lee las intenciones otra vez. Quizás te gustaría afirmarlas en voz alta. Hazlo sin prisa, consciente de tu práctica y en conexión con tu altar.