La conexión con la Tierra
La intención de esta práctica es…
La intención de esta práctica es…
nutrir o profundizar tu relación con la Tierra, permitiéndote sentirla debajo de tus pies y explorar qué te ofrece. La energía de la Tierra nos da estabilidad y podemos confiar en ella. Esta práctica brinda una invitación a que te permitas, con intención, ser sostenida por la Tierra y dejar que sostenga tu respiración, tu energía y tu gratitud. Esta práctica puede ayudarte a sentir más arraigo.

¿Cómo me preparo?
Actividad
Momento de conexión consciente

Momento de conexión consciente
Te invitamos a tomar un momento para reflexionar sobre el sostén de la Tierra y notar que el gesto de recibirte es una expresión de amor hacia ti. Prueba a cultivar gratitud por el incomparable amor que la Tierra expresa y visualizar que esa energía de gratitud se recoge en el centro de tu corazón y pecho. Cuando hayas cultivado toda la energía que te sea posible, visualiza que recorre tu cuerpo como si fuera lluvia, fluyendo hacia la silla o los pies, hasta salir del cuerpo para volver a la Tierra. De esta forma, toda la energía de gratitud que has acumulado traza un círculo y honra a la Tierra.
Invitación a integrar
Te invitamos a reflexionar sobre cómo podrías incluir esta práctica en la vida cotidiana. Quizás cuando notes el contacto de tu cuerpo con la Tierra o el suelo, podrías centrar la atención en ese punto de contacto y agradecer.
Con la inhalación, lleva tu atención a la energía de la Tierra que está directamente debajo de ti o al objeto que te conecta con ella, ya sea un asiento, tu cama o el piso. ¿Puedes liberar un poco más de tu peso hacia la Tierra? Observa y permite que su energía te contenga. ¿Cómo se siente? ¿Es energía irregular, firme, sólida o tiene alguna otra característica? Exhala. Conéctate con la energía que resuene contigo en este momento y en la siguiente inhalación imagina que esa energía sube desde la Tierra hacia el cuerpo junto a la respiración. En una última exhalación, agradece a la Tierra, en silencio o en voz alta, por recibirte y contenerte, y por compartir su energía contigo.
